Redefiniendo el concepto de locura

Redefiniendo el concepto de locura

Las palabras (y las creencias) son como cimientos sobre los que edificamos emociones. Resignificar las palabras nos da la oportunidad de sentir de otra manera al escucharlas, tanto si provienen de voces del exterior, como si las generamos automáticamente dentro de nuestro discurso mental.

¿Y si redefinimos el concepto de locura?

Pongamos que empiezas a entender la locura como una especie de permiso para expresarte, de forma genuina, según tu auténtica naturaleza; manifestar libremente lo prohibido por condicionamientos familiares, sociales o culturales. La palabra “locura” viene de “locus” (lugar); “estás loc@” lo podemos traducir por “estás en tu sitio, no en el que los demás quieren que estés”.

Sigamos redefiniendo el término, con el apoyo de estas diez citas célebres, a modo de decálogo de la locura:

-La locura, a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma.

Goethe

-Tengo una pregunta que a veces me tortura: estoy loco yo o los locos son los demás.

Albert Einstein

-Los locos abren los caminos que más tarde recorren los sabios.

Carlo Dossi

-Si la gente nos oyera los pensamientos, pocos escaparíamos de estar encerrados por locos.
Jacinto Benavente

-Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco.

Vicente Huidobro

-El sabio es quien quiere asomar su cabeza al cielo; y el loco es quien quiere meter el cielo en su cabeza.

Gilbert keith Chesterton

-Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa.

Mark Twain

-La cordura y el genio son novios, pero jamás han podido casarse.

Amado Nervo

-El amor y la locura son los motores que hacen andar la vida.

Marguerite Yourcenar

-Si uno no entiende a otra persona tiende a considerarlo un loco.

Carl Jung

Carmen Guerrero

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1 Comentario

  1. L.Manteiga Pousa 1 año hace

    «Los locos abren caminos que más tarde los sabios siguen». No hay nada perfecto y, por lo tanto, este dicho tampoco lo es, ni mucho menos. Los caminos que abren los locos generalmente los siguen la gente «normal» y/o los ignorantes. Hay muchos ejemplos históricos de ello, Hitler, por ejemplo. Si en vez de locos ponemos genios la frase se acerca mucho más a la realidad, yendo a veces ambos aspectos mezclados. Genios que también son seguidos, a veces, por la gente «normal» y los ignorantes, aunque no sepan muy bien porqué, sobre todo estos últimos.

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