Preguntas incómodas en un viaje onírico

Preguntas incómodas en un viaje onírico

Llevaba tanto tiempo haciendo lo mismo a nivel profesional que nunca se había planteado si sería capaz de hacer otra cosa diferente. Por otra parte tampoco se había cuestionado si había alguna forma distinta de hacer lo que venía haciendo. 

Había llegado el momento de replantearse aquellos aspectos menos evidentes de su imagen profesional. El ejercicio era difícil, casi mágico. Un ejercicio de visualización en el que trataría de captar la esencia de un nuevo capítulo vital antes de haberlo vivido.

Comenzó por su niño interior, siempre presente, que le dijo que necesitaba más protagonismo en esta nueva etapa. Ello significaba que su universo emocional podría pasar a un primer plano en el que la distorsión e incluso la exageración serían peligros a controlar.

En este nuevo viaje se iba a encontrar en relación con los otros frente a exigencias sin medida y de gran calado. Manifestadas de forma directa y sin concesiones, que debería canalizar correctamente para encontrarles una salida creativa.

En el fondo eran temas que no acababa de entender porque no había podido ver bien. Tal vez en este nuevo viaje no se tratara de actuar abiertamente, sino de percibir, de sentir y de vivir. 

P. B.

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