La ira de los mansos

La ira de los mansos

Los mansos ante el abuso suelen optar por la vía del silencio.

Evitan responder con violencia quizás porque ya han tenido bastante. Siguen el guión del buenísmo. Ocultan sus necesidades debajo de la alfombra y dejan pasar a los demás por las puertas por delante de ellos.

Los mansos acumulan montañas de quejas, toneladas de agresión contenida en sus músculos pasivos, en sus puños cerrados, montañas de palabras no dichas agolpadas en sus gargantas. Hay bastos campos de rabia sembrada en el intestino retorcido de los mansos . Hasta que un día, la ira de los mansos implosiona y los enferma, o explosiona e hiere a la persona que tenga más cerca.

Si tus ancestros fueron mansos, si te educaron para serlo, comienza tu rebelión consciente y trasciende a tus antepasados defendiéndote del abuso; vela por satisfacer tus necesidades, procura darte lo que te mereces. Que la ira se transmute en creatividad. Que tus hijos crezcan con un modelo de padre/madre que se respeta a sí mism@.

Carmen Guerrero

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