El mal aliento, estrategia biológica para ahuyentar al depredador

El mal aliento, estrategia biológica para ahuyentar al depredador

Un joven becario acudió a un doctor holístico buscando medicina para su mal aliento. La exploración del caso le llevó a éste  a la conclusión de que el muchacho se sentía sometido y maltratado por su jefe de departamento, y al no tener forma de escapar ni de huir del contexto, su organismo tomó las riendas de la situación y desarrolló una halitosis de origen emocional que se hacía extrema delante de la nariz de ese jefe abusador. 

La cura no vino a través de un fármaco, sino de la toma de consciencia y el desarrollo de recursos para afrontar la situación.

Nota: En el joven becario, después de resolver de forma legal el abuso, comunicar su baja en el departamento y comenzar otra actividad rodeado de personas que lo respetaban, desapareció su mal aliento. Como fondo de pantalla en su ordenador colocó la foto de una  simpática mofeta guiñando. 

Carmen Guerrero

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