Yoga, mente y realidad

Yoga, mente y realidad

La realidad se diluye en agua, alejándose de mí.

Sé que en algún lado me espera y la espero y cuando creo que la encuentro, cambia su forma y ya no es la que creía ser.

Corro tras ella, y ella corre tras de mí. Sé que nunca nos encontraremos.

Mientras pienso en ella, ella se escapa.

Y cuando casi me doy por vencida, me abraza, cierro los ojos y en el vacío la siento.

Sé que es ella y le pregunto: ¿Eres tú la realidad?

Y antes de que me dé cuenta se disipa en el cielo y se vuelve a escapar…

Como buscadores de consciencia, estamos conectados por hallar lo que es real, lo auténtico. ¿Sin embargo, lo podemos pensar?

En la filosofía clásica del yoga, el alma es acompañada a través de la experiencia humana por la mente y el cuerpo.
Así como el alma transciende cualquier estado material, nuestra mente y cuerpo son de naturaleza mutable, lo que en los textos sagrados se denomina Prakirti, y lo que significa que ambos están sujetos a constantes cambios, que provienen de lo que en yoga llamamos cualidades primarias.

Según la relación que la mente y el cuerpo tiene con estas cualidades, así nos encontraremos de aquietados, turbulentos ó despiertos y son las combinaciones entre ellas las que están atrás de la producción de tus pensamientos.
Estas cualidades mentales en yoga se denominan gunas y seguramente tú sin saberlo las estás experimentado.
Todos nosotros, tenemos momentos en los que nos sentimos como embutidos mentalmente, sin capacidad de decisión, con una sensación de desgana, de inercia, de pereza, confusos…en este estado, tu mente se encuentra bajo la influencia predominante de la guna TAMAS . El elemento tierra se ha apoderado de ella y la tierra cuando se acumula necesita mucho esfuerzo para conseguir moverse….

Seguramente, también has sentido que tu mente va a 1000, que no puedes parar quieto, que tienes una cabeza centrifugándose con miles de ideas, pensamientos y tareas al mismo tiempo, te encuentras irascible, te precipitas con lo que dices, te cuesta descansar…estás bajo los efectos de la mente con predominancia de RAJAS, donde el fuego crea ráfagas de movimiento activo que nos dificulta cosas tan simples y necesarias como parar y descansar….

También a veces nos pasa que nuestra mente se acalma, y somos capaces de percibir la sutileza que nos envuelve, el alma de las cosas. Captamos los detalles más insignificantes y los cubrimos de un sentido completo. Conocemos con el convencimiento que lo que sabemos es una certeza absoluta. Nos abrimos a la sincronicidad. En esos instantes somos capaces de vivir el presente completo.

Nos sentimos livianos, simples, claros. Nuestra mente está actuando bajo la influencia predominante de SATTVA, lo que quiere decir que está la bajo la influencia principal del elemento éter y no está densa, no se enreda en pensamientos, sino mismo produciéndolos es capaz de contemplarlos y desdeñar aquellos que no vibran con el alma. Nuestra mente se encuentra refinada con el elemento éter y a través de él, conseguimos percibir la realidad sutil.

Como podrás sospechar, mismo que cada uno de nosotros tengamos cierta tendencia a una mente u a otra, todas se mezclan. El uso de una u otra mente depende en gran medida de lo que nosotros le alimentemos, de aquí que en el yoga sea tan importante aprender de nosotros mismos a través de la respiración como alimento sutil de la mente.

Como muchas cosas, lo más deseable, no es lo más fácil. Cultivar una mente sin apego y libre como la sattvica requiere mucho entrenamiento, y mucha compasión.

Así que empieza cerrando los ojos, conectándote con tu respiración, con el aire que entra y sale de tu nariz, trae tu mente al presente, observa dejando pasar los pensamientos, suelta, libera y siente la realidad….

Lola Nunez, Jagatbir Kaur

Profesora de Kundalini Yoga lolanunez78@gmail.com

https://yogasigloxxi.blogspot.com.es/

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