El “viaje” como arte del encuentro con uno mismo.

El “viaje” como arte del encuentro con uno mismo.

El viaje, corto o largo, se inicia desde el mismo momento en el que aparece como proyecto, los preparativos ya forman parte del mismo. Puede surgir como una llamada, algo que nos impulsa hacia nuevos territorios. Hay quien también llama viaje -no seré quien lo discuta- a acudir a un hotel de playa con pulsera de todo incluido. Sin embargo podemos convenir que en ese caso será muy poco el poder transformador del mismo. Tal vez sólo una evasión más de las muchas que nuestra cultura nos ofrece

En realidad, el auténtico viaje exterior siempre suele ir acompañado de un viaje interior. Todo viaje concebido de esa manera supone una elevación de la conciencia, lo que conlleva un cambio de actitudes, del enfoque básico de la vida y de la visión del mundo. En cambio, si el viaje es sólo exterior no moverá nada de nuestra conciencia. Cuántas veces descubrimos que detrás de la pomposidad de dichos viajes sólo hay vanidad y una huida a ninguna parte. Cualquier país se convertirá en el mismo país hecho de la repetición incansable de lo mismo, aunque varíen los paisajes, la comida y el color de la piel de sus habitantes.

El país extranjero debería simbolizar lo nuevo por descubrir, el abandono de lo viejo, de la estrechez de miras y de horizontes, de hallar lo universal…

Al volver preguntémonos en qué nos ha cambiado y reflexionemos sobre el ejercicio que acabamos de experimentar.

Un comentario de Juan Trigo al respecto: 

La vida en sí misma es un viaje de viajes. El escritor francés Julien Green decía que somos peregrinos en la Tierra. Lo importante para mí no es llegar a un objetivo concreto sino darnos cuenta del aprendizaje que vamos recogiendo por el camino, porque el camino (nosotros mismos) tiene sus reglas y puede ir variando de objetivos..

1 Comentario

  1. Autor
    Paco Bou 2 semanas hace

    Juan Trigo: La vida en sí misma es un viaje de viajes. El escritor francés Julien Green decía que somos peregrinos en la Tierra. Lo importante para mí no es llegar a un objetivo concreto sino darnos cuenta del aprendizaje que vamos recogiendo por el camino, porque el camino (nosotros mismos) tiene sus reglas y puede ir variando de objetivos..

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