Una mente llena de prejuicios es como una casa con pequeñas ventanas

Una mente llena de prejuicios es como una casa con pequeñas ventanas

Una “mente de principiante” es lo opuesto a una mente llena de prejuicios.

Las ideas preconcebidas, el afán de control, la fobia a la incertidumbre, obstaculizan la percepción de la riqueza que la vida ofrece en el camino.

El que cree saberlo todo y cierra su intelecto a la naturaleza infinita de percepciones, sensaciones, sentimientos, ideas, formas y vivencias, es como construirse una casa con ventanas minúsculas y atrincherarse en su oscuridad para siempre.

Cada vez que dices “no sé”, abres un gran balcón a la consciencia. Cada vez que conectes con la capacidad de asombro, la “mente de principiante” llenará de luz tu experiencia presente.

Plano sin fin

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: