Un poema sobre la gran pirámide de Keops acaba en tesis doctoral

Un poema sobre la gran pirámide de Keops acaba en tesis doctoral

Cuánto tiempo lleva estudiando la gran pirámide?

Hace trece años quise escribir un poema sobre ella… ¡y ha acabado en tesis doctoral!

¿Por qué ese salto?

Porque la reconstruí informáticamente en su forma original y desvelé su información.

¿Qué información?

Es una enciclopedia pétrea que encripta todo el conocimiento humano que se había alcanzado hace cinco mil años.

¿Qué tipo de conocimiento?

Geométrico, matemático, astronómico, geodésico… Un conocimiento científico tan inmenso… que desconcierta.

Sólo queda un montón de piedras…

Es la arquitectura más alta alzada por la humanidad en 44 siglos… Sus 147,134 metros de altura ¡son la milmillonésima parte de la distancia de la Tierra al Sol en el perihelio!

Puede ser una casualidad.

No: ¡serían demasiadas! Los constructores del horizonte de Keops conocían las dimensiones de la Tierra.

¿Horizonte de Keops?

Así denominaban a la gran pirámide: desde la cúspide se ve un horizonte cuyo perímetro es una proporción exacta del diámetro ecuatorial de la Tierra, y cuya superficie lo es de la superficie terráquea. ¿Quiere más?

¡Sí!

El perímetro de contacto de la pirámide con la Tierra arroja una proporción exacta ¡con el meridiano terrestre! 1/43.200… Aplíquela a la altura de la pirámide… y obtendrá la longitud del radio polar terráqueo.

¿Cómo calcularon el meridiano y…?

No lo sé. Pero la superficie de la gran pirámide, en codos reales cuadrados, era 314.159,2, cien mil veces el número pi…: ¡se anticiparon tres mil años! La pirámide estuvo coronada por una esfera.

¿Cómo lo sabe?

Una relación matemática, la ley del 888, confirma su reconstrucción al 99,999994%. Una esfera de 1,42 metros que debía de estar recubierta de electrón.

¿Electrón?

Una aleación de oro y plata… con algunas propiedades electromagnéticas.

¿Y eso cómo lo sabe?

Usaban electrón en la cima de los obeliscos. Y tal vez en la cámara sepulcral… aún oculta.

¿Era un monumento funerario, pues?

En efecto. No sólo para Keops, también conmemora el milenario de la muerte de Osiris.

Pero… Osiris es un mito, ¿no?

Que alude a un suceso luctuoso real: un gran cataclismo marítimo anegó una civilización cuyos supervivientes, en la tierra del Nilo, colonizaron y fundaron Egipto. ¡Y mil años después inauguraban la pirámide de Keops!

Sí, y ahora hasta me dirá qué día…

¡Pues se lo digo! La gran pirámide oculta su calendario: la ceremonia inicial del Tensado de la Cuerda se celebró el 25 de septiembre del 2547. Trabajaron 17 años y 9 días. Y la inauguraron el día 3 de octubre del 2530. Es decir, que acaba de cumplir 4.545 años.

Me deja de piedra…

Homenajeaban a sus ancestros fallecidos. Y al Sol. La gran pirámide era lisa y teñida del color anaranjado del alba y el crepúsculo.

Verla debía de ser espectacular.

Lo que yo daría… ¡La pirámide simbolizaba una petrificación de los rayos solares! El ángulo de inclinación es de 51,84º, es decir, 4322 segundos de arco. Y el de sus cuatro caras en conjunto, de 8642 segundos de arco… ¡Y 86.400 son los segundos de un día!

¿Podríamos diseñarla y alzarla hoy?

¡Ni con los mejores ordenadores! Por la cantidad de información científica contenida.

Deme otra perla de esos cálculos.

Tiene ocho semibases de 220 codos reales…

¿Semibases?

Sí: cada una de las cuatro caras laterales está levemente hendida por su mitad (apotema), dando dos partes… que sólo se distinguen dos días al año, por el llamado efecto relámpago de la luz solar: ¡los días del equinoccio de otoño y de primavera! ¿Sigo…?

Sí, ocho semibases de 220 codos reales…

Exacto: ¡y ocho años y 220 días tarda en llegar a la Tierra la luz… de la estrella Sirio!

Uf, esto da vértigo, me mareo…

Sepa que un canal abierto en la cara sur capta la luz de la estrella Sirio, cuyo retorno, en el solsticio de verano, señalaba el inicio de su calendario, ¡de 365,25 días por año!

¿Cómo lograron tanto conocimiento?

¡Enigma! Ahí aprendería Pitágoras lo que sabía, siglos después… ¡Hemos de reescribir la historia de los orígenes de la civilización!

¿Qué es lo último que ha descubierto?

Nada menos que el solar ancestral que originó todo ese saber egipcio. Mediante la guematría he obtenido el nombre de la “Tierra de los Primitivos”, de aquel “Pueblo de Sol” que resultó ahogado por el mar.

¿Qué es la guematría?

Un antiguo sistema alfanumérico por el que cada letra tenía un valor numérico. Hay una cifra que aparece persistentemente en las medidas de la gran pirámide de Guiza y del territorio de Egipto: el 892. Pues bien, una sola palabra -entre las 6.000 que he investigado- contiene ese valor nominal…

¿Cuál?

… ¡La Atlántida!


Fuente: La Vanguardia. Entrevista con Miquel Pérez-Sánchez Pla, arquitecto y egiptólogo

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