Reeditar la humanidad. La genética está lista; la ética, no.

Reeditar la humanidad. La genética está lista; la ética, no.

¿Qué permite su técnica de edición genética?

 Las posibilidades son ilimitadas y se convierten en realidades a una velocidad que está dejando atrás a ciudadanos y políticos.

Con nuestra técnica ya puede editar los genes de un bebé; modificarlos a voluntad –eso no significaría crear un monstruo en absoluto–, implantar el óvulo fecundado en una matriz y hacer que nazca el primer humano genéticamente modificado.

¿Ya se ha hecho tal vez secretamente?

Yo me opongo, porque, aunque exista la posibilidad técnica, no estamos preparados para aplicarla con seguridad. La genética está lista; la ética, no. Todavía no hemos mantenido el debate ético, jurídico, social, democrático para que sea una realidad aceptable.

Supongo que en humanos es crucial.

Permite corregir mutaciones genéticas y curar así enfermedades como la fibrosis quística, la distrofia muscular y muchas otras enfermedades hereditarias.

No veo qué hay de discutible en eso.

En eso nada, pero hay otras técnicas génicas de curar enfermedades más discutibles.

Si salvamos vidas…

Con nuestro método Crisp podemos editar, crispear decimos, de forma fácil y barata, por ejemplo, los genes del mosquito anofeles para lograr uno que no transmita la malaria y que esos ejemplares se reproduzcan y propaguen su modificación a todos los anofeles que existen… y liquidar la enfermedad.

Eso es estupendo.

Pero también es modificar la cadena de la vida. ¿Y si alguien utiliza la misma técnica para esterilizar a todos los anofeles?

Eso es lo que me preocupa, que nuestra técnica pone un enorme poder en muchas manos. ¿Qué pasaría con todo el ecosistema si eliminamos los mosquitos? ¿Sobrevivirían los animales que se alimentan de ellos?

Debería haber un debate sobre si queremos o no mosquitos en el universo.

Pero no lo hay. La sociedad tiende a creer que sólo son futuribles y que la tecnología todavía está por llegar a ese punto, pero la realidad es que ya está aquí. Ya está lista. Y yo soy partidaria de esperar hasta que también la ética necesaria para aplicarla esté lista.

Tal vez tenga que esperar mucho.

No, porque también aviso de que si los políticos y la sociedad no se ponen al día en genética, se encontrarán ante hechos consumados y no siempre agradables.

 

Extracto de una entrevista con Jennifer Doudna, cocreadora del sistema Crisp, que facilita y abarata la edición genética. Fuente: La Contra de La Vanguardia

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