El punto de tu vida en el que quieres que las cosas sean fáciles. 

El punto de tu vida en el que quieres que las cosas sean fáciles. 

Recuerdo una conversación de hace años, en mi tierna juventud, con un buen amigo que afirmaba con total sinceridad que las relaciones de pareja eran lo más sencillo del mundo. Ante tal afirmación caí en la cuenta de que no todos somos iguales ya que lo que para él era fácil para mi era como un triple salto mortal.

Por tanto dudo que exista un libro útil sobre la facilidad (o sobre cualquier otra cosa) que sea válido para todos. Aunque un paseo por cualquier librería pueda hacernos pensar que cualquier solución ya está escrita en alguno de los manuales de autoayuda que proliferan como setas. Un poco de sentido común nos muestra que la vida es demasiado compleja para tales generalizaciones y se ríe a carcajadas de cualquier intento de sistematizar soluciones universales.

Si detenemos un poco nuestro ritmo y escuchamos nuestra voz interior tal vez descubramos de dónde viene ese deseo de facilidad ¿Está en ti mismo o en tus necesidades? ¿Es posible que se concrete en tu comunicación próxima? O también que en tu hogar -intimidad- sea donde quieres que todo resulte sencillo. ¿Te has preguntado sobre cómo son tus creaciones? O reflexionado sobre tu trabajo -ese que debes hacer sí o sí para ganarte la vida ¿Es fácil o difícil? Ya apuntábamos al principio del artículo que hay quien busca la facilidad en las relaciones, o incluso que quiere que lo que necesita su pareja le resulte fácil. Esta facilidad también se puede vivir en lo que es lejano,  en la imagen que proyectas al mundo, o en lo que quieres conseguir del mundo. Y seguro que conoces a gente que quiere que sus vacaciones sean fáciles.

No creas que he agotado todas las posibilidades porque estas son inabarcables en un pequeño artículo. Sin olvidar ni por un momento que habrá que ver si nuestro deseo de facilidad -esté donde esté- no se vea enturbiado por cualquier otra circunstancia y huyamos de lo que es fácil como de la peste.

En nuestro paso por la vida vamos teniendo experiencias que nos fuerzan a conocernos a poco que pongamos de nuestra parte. Y para los que somos muy despistados y andamos completamente perdidos también existen otras herramientas que a modo de plano de instrucciones o mapa de carreteras personal –como es la carta natal– que puede funcionar como una verdadera toma de conciencia.

Y para finalizar te dejo una pregunta: ¿te has parado a observar sobre tu propia vida dónde se concreta, si es que lo hace, dicho deseo de facilidad?

1 Comentario

  1. Carmen Guerrero 7 días hace

    Sería bonito empezar por lo cercano, por los hermanos, la escuela, los vecinos… poder vincularnos y comunicarnos fácilmente con el entorno que nos rodea. Son cimientos para poder edificar con firmeza las relaciones futuras. En eso pongo hoy mi punto de mira. Cierto que cada persona encontrará y deseará que sea sencillo un aspecto distinto al que tiene al lado y con matices exclusivos. No hay dos personas iguales, como no hay dos copos de nieve idénticos.

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