El premio sería vislumbrar lo que el Universo trataba de comunicarle.

El premio sería vislumbrar lo que el Universo trataba de comunicarle.

Siempre que termina un ciclo algo nuevo estará a punto de comenzar y sería absurdo que nos frenaran los viejos miedos -de siempre- que tenemos tan firmemente interiorizados.

¿Y si examináramos los miedos y colocáramos luz sobre ellos? Hagamos algo para que no nos arruinen la vida.

Como ejercicio le propusieron que al atravesar la puerta de su nuevo año  permaneciera muy atento durante las primeras 24 horas para interpretar las pistas que la vida le colocaba delante. No sería fácil, dado que normalmente preferimos estar ciegos y sordos a dichos mensajes. Y es que vivimos anestesiados de mil maneras diferentes…

 

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