“Poesía sin fin”. El gobierno japonés y el francés nos apoyan, pero aún no el chileno.

“Poesía sin fin”. El gobierno japonés y el francés nos apoyan, pero aún no el chileno.

Alejandro Jodorowsky: “La capital chilena era para mi la ciudad que me acogió cuando fui arrebatado de mi Tocopilla natal. Devastado por haber tenido que alejarme del pueblo de mi infancia, los primeros tiempos en Santiago se sintieron como una pesadilla. La calle Matucana se me hacía como una prisión opresiva. En mi memoria, mis años en Chile se asimilaban a sufrimiento y soledad. Pero hoy, a mis 86 años, tengo la certeza de haber nacido en Chile para encontrar al arte en mi camino…”.

Con esa emotividad describe Alejandro Jodorowsky (1929), el significado existencial que tuvieron para su adolescencia y primera juventud (1939-1953), las temporadas que vivió al poniente de la Alameda, durante la década de 1940, y a principios de los ’50, del siglo pasado.

Xavier Guerrero: “La historia situará a un Jodorowsky que dejará atrás su infancia y su nativa Tocopilla, siguiendo al padre y a la madre, quienes se trasladan a Santiago. En ese contexto, y bajo la presión familiar, Alejandrito tendrá que luchar para afirmar sus deseos y lueigo hallar su propio camino. La capital chilena, entonces floreciente y llena de artistas y de poetas, se constituirá en el escenario perfecto para su crecimiento interior”.

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