Lo que criticamos del exterior es aquello que en realidad no nos gusta de nosotros mismos.

Lo que criticamos del exterior es aquello que en realidad no nos gusta de nosotros mismos.

Examinemos las relaciones que tuvimos en la infancia con nuestros padres y maestros. Si nos criticaron duramente, es posible que al darnos cuenta de que nuestros errores atraían la atención ahora los estemos repitiendo.

Antes de criticar a alguien deberíamos preguntarnos si lo que vamos a decir es verdadero, bueno o necesario. De lo contrario es mejor olvidarlo.

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