Hasta que la muerte nos separe

Hasta que la muerte nos separe
Eran jóvenes, ingenuos y algo fantasiosos. Firmaron un contrato con la madre Iglesia: “Juntos hasta que la muerte nos separe”. Al pasar de los años, la relación agonizaba. Ya no tenían nada en común, no se soportaban, pero seguían vivos, así que juntos.Un día idearon una estratagema: Pidieron a un amigo que se vistiera de “la muerte”, con su máscara de esqueleto, su capucha negra y su guada-
ña. Éste les ofició un rito de separación. Las maletas estaban preparadas.
Una vez terminada la ceremonia, la expareja tomó caminos opuestos.Fueron felices y comieron perdices… desde que la muerte los separó.
 La misma libertad de corazón que tenemos para unirnos a la pareja, la tenemos para separarnos de ella. Todo lo demás son cárceles mentales. 
Los compromisos “hasta que la muerte nos separe” suelen evolucionar a dos muertos vivientes forzosamente unidos.
Un cuento de “Almanaque Sanador. 365 cuentos de Plano Creativo”
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3 Comentarios

  1. Silvio M. Rodríguez C. 1 semana hace

    Excelente. Alguna vez le escuché decir a alguien “la separación no es una opción”, como si fuese imposible desunir lo racional de lo emocional cuando, justamente, deben ir de la mano.
    Un abrazo.

  2. Mª Antonia Blanco Alvariño 1 semana hace

    Cuando tenía 21 años, experimentaba una situación familiar difícil. Había alguien muy enamorado de mí, yo siento que no tanto de él. Una forma de apartarme de esa situación era marcharme y él me pidió que lo hicieramos juntos. En seis meses nos casamos. El día de la boda le dije que tenía que decirle algo muy importante. El me escuchaba atentamente, mientras yo le decía “Te mereces que sea sincera. Eres un ser bueno, pero no quiero unirme a ti hasta que la muerte nos separe. De alguna manera escapo de una situación dolorosa. Deseo compartir contigo el tiempo que diga mi corazón. No sé cuánto tiempo, pero si tú estás de acuerdo, continuamos, si no, cada cual con su vida”.
    El aceptó. Y yo sentí que era libre por primera vez en mi vida.

    • Autor
      Carmen Guerrero 1 semana hace

      Gracias por compartir tu experiencia, Mª Antonia. Preciosa aportación. Un abrazo fuerte.

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