El pensamiento mágico (1) Alejandro Jodorowsky

El pensamiento mágico (1) Alejandro Jodorowsky
Alejandro Jodorowsky: En nuestro mundo, manejado casi exclusivamente por la palabra, la seca racionalidad nos hace sufrir. Para lograr un poco de felicidad, debemos endulzar la realidad con nuestra intuición. Considero útil enumerar algunas leyes mágicas:
1.- “El mundo es lo que pensamos que es. No vivimos en la realidad sino en el concepto que tenemos de la realidad.”
El miércoles pasado, en mis lecturas gratuitas del Tarot, una muchacha me dijo que estaba poseída por un brujo. No le discutí, no me burlé de ella, no la traté de loca, sino que le respondí: “Cierto, estás poseída. Veamos cómo te puedo ayudar.”. Debemos aceptar a la persona en el mundo que ella concibe y proyecta. Nunca niego lo que me dice el consultante, acepto su mundo. “Nadie me ama”- “Sí, nadie te ama, pero veamos que hacemos para que se te amen”… “Soy un incapaz”- “Sí, eres incapaz, vamos a ver cómo puedes desarrollar tus capacidades”…
Basta una acción en el mundo, para que el mundo comience a cambiar y ayudarte a hacer lo que deseas. Si quieres triunfar, el mundo te ayudará a triunfar. Si quieres fracasar, el mundo te ayudará a fracasar.
Vivimos la realidad como si fuera un sueño. Podemos hacer de ella una pesadilla, un ensueño agradable o un sueño lúcido.
 Si estás cesante, piensa: “¿Por qué sueño que nadie me quiere dar un trabajo?” Si te roban algo, por ejemplo la cartera, pregúntate: “¿Por qué soñé que me robaron la cartera?”, y encontrarás la respuesta de por qué provocaste eso. De todo lo que nos sucede, en alguna forma, mayor o menor, somos cómplices.
Un ciego, que marcha por un desierto inmenso, exclama con alegría:  “¡Qué hermosa playa!”
2.- “Todos los sistemas son arbitrarios”.
No hay un sólo sistema que sea totalmente justo. En un universo infinito, todo orden es artificial. Ningún pensamiento puede tener una estructura inamovible. Pero tú puedes utilizar verdades útiles, duraderas por un tiempo limitado, al cabo del cual las debes substituir por otras, ya que las anteriores han caducado. Quien se aferra tercamente a sus ideas, pierde la alegría de vivir.
La verdad es aquella que decides que en un momento dado es la verdad, es decir la que es útil para ti, para los otros y para el planeta. Como los sistemas son arbitrarios, puedes en todo momento cambiar tus leyes, tus creencias, tus contratos emocionales. Cuando las ideas ya no nos sirven, las eliminamos. Para hacer progresar al mundo, debes despertar a tu mente sin atarla en parte alguna.
En un universo  sin límites, ¿qué puedes hacer? Puedes crear límites útiles.
Un ciego que está en medio de un desierto plano, llora porque no encuentra límites que lo puedan guiar.
Créate límites que te permitan subsistir, pero no te hagas esclav@ de ellos.
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