El niño que soñó ser maestro de sus padres

El niño que soñó ser maestro de sus padres
Mamá, papá, soñé que era vuestro maestro y os daba una pequeña lección. Empezaba diciéndoos:
“Por ser firmes educadores, se me olvida que sois padres amorosos y por querer que me comporte como alguien mayor, os siento lejos, y solito, no puedo entender las cosas que me pasan.
Sé que a veces me altero mucho y eso os altera a vosotros. Quizás no sea ese un buen momento para sermonearme. Esperad a que nos calmemos todos y sólo después, habladme despacio, bajito, con palabras sencillas y con vuestros ojos a la altura de los míos, para que os pueda comprender. A veces me cuesta descifrar vuestro lenguaje desde aquí abajo…
Si me veis llorar, acunadme o abrázame, necesito sentirme sentido.
Si me veis irritado, reflejadme mi emoción poniéndole nombre y enseñadme a canalizar mi enfado.
Si me veis incumpliendo una norma necesaria, preguntaros que quiere decir mi desobediencia y mostradme de forma clara la conducta adecuada.
Si me veis preocupado, escuchadme  con atención, validad mis emociones y enseñadme a buscar soluciones.
Y si me veis asustado, acompañadme, asegurándome vuestra protección hasta que me sienta seguro.”
Y terminé así:
“Soy un ser en construcción y vosotros sois mis principales arquitectos.
Gracias por escuchar mi pequeña lección soñada.”
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