¿Dudas de ti mismo? Lee la siguiente fábula

¿Dudas de ti mismo? Lee la siguiente fábula

Alejandro Jodorowsky: Para aquellos que desean triunfar en su actividad preferida, pero que dudan de sí mismos, y que en lugar de lanzarse a la acción vegetan haciendo planes, aterrados por los mil obstáculos que podrían encontrar, he escrito esta fábula:

Protegidos por sierras, bosques y sombras densas, dos hermanos no cesaban de guerrillear en contra de quienes explotaban al pueblo. Habían, desde niños, aprendido el manejo de las armas y nunca se separaban de sus ametralladoras. Se les consideraba invencibles. Cierta vez decidieron atacar una hacienda donde un terrateniente hambreaba a sus campesinos, protegido por serviles militares. El despiadado explotador tenía una hija que era la mujer más bella del país: aún no se había casado porque quería entregarse a un hombre que ella admirara, pero en esa región todos agachaban la cerviz… Uno de los hermanos, al verla desde lejos, se enamoró perdidamente. Fue a ver a su padre y la pidió en matrimonio. Este, espantado por la fuerza que emanaba del guerrillero, le dijo: “Mi hija es un ser delicado y al verlo a usted con esa arma mortífera, podría desmayarse. Preséntese desarmado ante ella y obtendrá de sus labios el sí que ansía”. El joven accedió inmediatamente. Los soldados aprovecharon que estaba indefenso y lo mataron… El segundo hermano, inquieto, fue a observar la casa del rico, vio a la joven y también se enamoró. Pidió su mano. El padre le dijo lo mismo. El guerrillero respondió que regresaría desnudo envuelto en una capa. Volvió como lo había prometido. El grupo de soldados lo estaba esperando. El héroe lanzó su capa al suelo y mostró que no sólo venía armado con su ametralladora sino que además traía un cinturón lleno de granadas con las que hizo saltar a los milicos, para rescatar de los escombros a la muchacha y raptarla. Ella, que se había burlado de su hermano con la crueldad propia de su clase, al ver la fuerza de este guerrillero, se entregó a él, llena de admiración, para toda la vida.

Cuando desees algo especial, nunca actúes por debajo de ti mismo. Si la situación lo pide, oculta lo que eres, pero jamás dudes de tus talentos. Eso no es hipocresía sino inteligencia. ¡En la conquista del alma, o vences o mueres!

Alejandro Jodorowsky. El placer de pensar