“De angustias, de rabias y otras yerbas.” Por Gabriel Lumière

“De angustias, de rabias y otras yerbas.” Por Gabriel Lumière

Gabriel Lumière: No es malo enojarnos, tampoco es malo sentir rabia al punto de creer que vamos a explotar; es una condición que nos hace humanos. Lo que sí es malo para nuestro psiquismo y para nuestra vida cotidiana, es reprimir completamente estos impulsos, guardándonos cada palabra y cada detalle como si esa rabia no hubiera existido.

Muchas veces sucede que la rabia se origina en ámbitos públicos y son reprimidos por el prejuicio social. Otras veces, la rabia proviene de un lugar más profundo, o está ligado a un familiar que amamos y no podemos expresarle el tremendo enojo que nos ha generado.

Siempre digo que debemos ubicar la rabia en el lugar donde se origina, y como “nada se pierde y todo se transforma”, esa rabia que no expresé, puede quedar arraigada en nuestro inconsciente para luego aparecer de diferentes formas en el futuro, por ejemplo en forma de profunda tristeza, deseos de realización frustrada, depresión o reacciones violentas ante situaciones mínimas.

Alejandro Jodorowsky nos cuenta que en el clima psicológico familiar, social o cultural en el que desde su nacimiento se sumerge al niño, se mezclan ideas locas con sentimientos desviados, deseos frustrados y acciones guiadas por concepciones antiguas que no corresponden a los cambios actuales. Se le inculca al niño/a que debe ser de tal o cual manera, y si no obedece estas normas, será considerado un traidor, un enfermo, un tonto, un malo. Se le ordenan cosas que él no desea, y se le niegan cosas que desea. Se le prohíbe ser lo que es, y se le induce a ser lo que los otros quieren que sea. El niño, ante esta dolorosa situación -y aunque para obtener amor se esmere en ser obediente-, padece una rabia que reprime, muchas veces sepultándola en el inconsciente.

Por suerte para la Psicomagia, que es una terapia artística, todo es posible. Por lo tanto, para liberarse de la rabia reprimida sin lastimar a nadie, y para que no nos siga lasimando desde el interior, Jodorowsky aconseja a quien padece de rabia deprimida: hacer aflorar su cólera desde las profundidades del inconsciente, se tienda de espaldas en el suelo y comience a patalear, imitando una crisis de rabia infantil, hasta encontrar el origen. Una vez precisados el/los culpables, puede proceder a castigarlos (de forma metafórica) para por fin desahogarse. Por ejemplo, pegando una fotografía o un texto sobre una gran sandía, y destrozarla a patadas, hasta que no quede nada. Como la psicomagia siempre termina con un acto positivo, los restos se pueden enviar al/los culpables con un regalo, o simplemente enterrarlos y plantar encima una bella planta.

Fuente: http://www.revistaelpasajero.com.ar/

Hace unos años, mientras realizaba lecturas de Tarot Evolutivo en “La Minga”, un bello local con amables personas que me brindaban gratis su espacio en la ciudad de La Plata, me visita un joven que guardaba desde niño una profunda rabia contra su padre. Le explico sobre los Cuatro Egos, y me cuenta que venía leyendo hacía un tiempo los libros de Alejandro Jodorowsky, y que deseaba aprender Tarot.

Desde allí comenzamos a compartir largas charlas que se transformaron en una bonita amistad que seguimos teniendo.
Él, un artista del cine, me escribe una noche emocionado para contarme que había documentado el acto que le di; acto que fue publicado en su cuenta de twitter y que Alejandro Jodorowsky compartió como ejemplo; que hoy me permitió compartir aquí con la finalidad de ser útil a quien lo vea.

Gracias amigo! Maravilloso material!

Buena vida!

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: