Cinco preguntas a tu crítico interno 

Cinco preguntas a tu crítico interno 

Se le atribuye a Buda la frase “no existe peores enemigos que tus propios pensamientos”, sobre todo cuando estos pensamientos se vuelven en tu contra, te bloquean, te avergüenzan, te limitan, te exigen, te juzgan, etc. Pero confiamos en que esas voces interiores tan oscuras que parecen “malignas” no son más que introyectos o sistemas defensivos que podemos transformar de enemigos en aliados.

¿Has calculado la talla de tu “yo crítico”? https://planosinfin.com/talla-usa-critico-test-medirlo/

¿Ya has visto que aspecto tiene y dónde lo sientes? https://planosinfin.com/ejercicio-visualizacion-creativa-yo-critico/

Pues ahora toca acercarnos a él para entrevistarlo. Intenta contestar a cada pregunta tras conectar con él después de hacer el ejercicio descrito en el post del enlace anterior. Las respuestas no provendrán de tu intelecto, de lo lo que ya sabes que sabes, sino de esa parte sentida, para lo cual deja al menos un minuto de silencio tras cada pregunta, prestando atención a todo lo que provenga de él. No tengas prisa, puedes hacerlo en varias sesiones, estos ejercicios no funcionan con presión, ni forzando las respuestas.

1.-¿En qué momento apareciste por primera vez en mi vida?

2.-¿Con qué función te instalaste dentro de mí? ¿De qué intentabas protegerme?

3.-¿Qué temes que pasaría si hoy dejas de ejercer esa función?

 

4.-¿Cómo te sientes con tu misión? ¿Estás cansado? ¿Es frustrante? ¿Te perturba?

5.-Si no tuvieras que protegerme más porque estés convencido de que ya no lo necesito, ¿qué otra función te gustaría cumplir en el presente?

El “yo crítico” a veces aparece en nuestro interior como una instancia que tiene la función de que al niño herido no lo lastimen más: “antes de que me critiquen, ya me critico yo”. También puede limitar acciones espontáneas para protegerlo de la vergüenza, o desarrollar estrategias evitativas para no hacer más el ridículo detrás de un episodio traumático de humillación. Su función de protección inicial, se convierte en bloqueante con el paso del tiempo.

Quizás podamos empezar a ver esa parte crítica con compasión, a entenderla y a negociar con ella una forma actual de existir dentro de nosotros, por ejemplo, transformar la dura exigencia en una amable disciplina.

Carmen Guerrero

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