Breve manual de “des-información”

Breve manual de “des-información”

– Nunca te pierdas los informativos de la radio o la televisión.

Radio y televisión nos bombardean con las mismas noticias que responden a unos intereses muy concretos y determinados. Son, por así decirlo, noticias que otros han “cocinado” para nosotros.

Remedio: Siempre puedes apagar los informativos y de ese modo descubrir lo poco que aportan a tu vida.

– Sigue las tertulias y los debates de los programas de televisión.

La televisión crea con un guión dos bandos de tertulianos enfrentados para polarizar a los espectadores y de ese modo generar audiencia. En estas “confrontaciones” siempre hay algo que quieren vendernos.

Remedio: Evitar en lo posible todo aquello que no aporte nada a nuestra vida. Colaborar y compartir son la mejor medicación.

– Consume una o varias dosis diarias de programas de “telebasura”

¿Qué es la telebasura? Todo lo que fomenta la mediocridad, la banalidad, la estupidez y la vulgaridad. Los niveles de desinformación que nos pueden aportar estos programas son muy altos.

Remedio: Buscar cosas, alternativas a la televisión, que nos enriquezcan y eleven nuestro nivel de conciencia.

– Lee siempre el mismo periódico o escucha siempre la misma emisora. No cambies nunca.

Lectores fieles que no cuestionen ni duden de la imparcialidad es lo que desearía cualquier director de periódico. Aunque resulte evidente que todos son partes y por tanto parciales.

Remedio: ¿Por qué atarnos al sonido de una única campana? Deberíamos ser fieles a nosotros mismos dejando de escuchar cantos de sirena

– Nunca creas que los medios de comunicación intentan o pretenden manipularte.

Confía ciegamente en ellos.

Remedio: ¿Qué es la verdad? Algo que puedes usar mientras te sea útil y que debes desechar en el momento deje de serlo.

Si deseas descubrir las manipulaciones en la prensa, observa detenidamente las noticias de portada y en el orden en que aparecen. Son el primer impacto de la manipulación.

– Conviértete en un esclavo de las “redes sociales”.

¿Acaso no es ese el nuevo nicho de la información? Si llevas un pequeño ordenador en el bolsillo –móvil de última generación- permanentemente conectado con las redes sociales y con miles de seguidores en Facebook o en Twitter, probablemente ya navegas y vives en un océano infinito.

Remedio: Una cosa es el “uso” y otra distinta el “abuso”.

– Déjate llevar por manipulaciones interesadas y fantasiosas de la realidad.

Los vendedores de fantasías: mundo de la publicidad, de la política, la religión, etc. están preparados para convertirnos en marionetas emocionales. ¿Estamos preparados para bailar al son que nos toquen?

Remedio: Compruébalo por ti mismo. Utiliza tu experiencia directa como antídoto frente a la creencia.

– Cree ciegamente en los políticos. (Una ampliación del anterior punto para los que creen en las jerarquías)

Dicen ser nuestros líderes, capaces de encontrar soluciones a nuestros problemas. Vienen a “arreglarnos” la vida.

Remedio: Observa como un porcentaje alto de la clase política crea primero el problema para después apuntarse como éxito su solución. En cualquier caso, no podemos negarlo, algunos son hábiles para crear problemas donde antes no los había.

– Adáptate al sistema. Eres una pieza del engranaje.

Adaptarnos al mundo y por tanto tener que renunciar a lo que somos en esencia puede resultar completamente enfermizo.

Remedio: Vive en el mundo sin ser del mundo (negocia con sus poderes, pero no te los creas) Esto que llamamos mundo no deja de ser un “gran teatro”

– No trates de conocerte a ti mismo. Busca continuas distracciones y evasiones.

El autoconocimiento es un problema para los poderes establecidos. Nos prefieren sumisos y dirigidos.

Remedio: Es tu vida…Si no te conoces nadie lo hará por ti. ¡Comienza ya!

 

 

 

 

 

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