ALARMA SOCIAL PERMANENTE

ALARMA SOCIAL PERMANENTE

Las alarmas son útiles, nadie lo puede negar. Por ejemplo, un centro escolar en el que se dispare su alarma antiincendios permitirá movilizar a todo el personal para evacuar y evitar daños mayores. Sin embargo algunos medios de comunicación han aprendido a disparar nuestras alarmas emocionales cuando no hay necesidad de ello. Veamos algunos ejemplos:

Hojeamos un periódico y aparecen titulares propios del Apocalipsis.

Un meteorito “rozará” la Tierra con riesgo de impacto.

Cuando leemos la noticia con mayor detenimiento resulta que pasa a cuatro millones de kilómetros. Nada que ver con el titular tendencioso que tiene como objetivo atraer la mirada para vender más periódicos.

En las redes sociales podemos encontrar otras del estilo:

Nutella provoca cáncer

El titular es engañoso, sin matices. Hay que leer la noticia al completo para descubrir qué es lo que exactamente provoca cáncer.

Vivimos inmersos en sobredosis de información y los titulares sensacionalistas superan el filtro de unos usuarios hambrientos de noticias resumidas.

Hay otras noticias en las que la tendencia al “amarillismo” es todavía mayor:

El próximo eclipse es una señal del fin del mundo.

En muchos casos (un blog determinado, o cualquier otro medio) vende la idea de que el eclipse traerá todo tipo de desgracias y calamidades para todos.

Deberíamos ser conscientes y usar nuestro sentido común como antídoto. Hemos vivido una gran cantidad de eclipses (porque los hay todos los años) y sabemos que no pueden ser indicadores tan extremos de fatalidad para todos.

También la televisión se apunta a la tendencia:

Informativos en los que se repite la misma noticia “espectáculo”.

No pondré ningún ejemplo porque los hay en cualquier canal. En resumen nos venden “emocionalidad” en estado puro para que nuestro niño interior la compre sin darse cuenta.

Noticias que en ningún caso suelen tener tanta envergadura como tratan de hacernos creer. Sin embargo la repetición permanente tiene la fuerza de convertir mentiras (o medias verdades) en verdades absolutas.

Se diría que hoy los medios desean instalarnos en un estado de alarma social permanente. Haríamos bien en preguntarnos qué es lo que hay, en cada caso, tras la exageración y el sensacionalismo. ¿Por qué, o para qué, nos venden todo tipo de miedos?

Usemos las alarmas con el sentido que tienen (para disparar nuestra capacidad de reacción)  Una alarma nos permite darnos cuenta y pasar a la acción.

1 Comentario

  1. Juan Trigo 3 semanas hace

    Que bueno, Paco!!!

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