Abuelo, dime que seré de mayor. 

Abuelo, dime que seré de mayor. 

-No lo se. Pero puedo contarte un cuento.

 

Aquel joven manzano que desconocía lo que era preguntó:  -¿Qué tipo de frutos resultaría conveniente que diera en el futuro?

Pero que pregunta tan rara, respondió un árbol frutal vecino. Si eres un manzano, y viéndote no me queda ninguna duda, darás manzanas. ¿Qué otra posibilidad tienes sino la de ser lo que ya eres?

-¿Como sabes que soy un manzano y no un peral disfrazado? Creo que lo que te pasa es que te encanta definir y condicionar a los que no piensan como tu. Me han dicho que puedo ser lo que quiera ser, a condición de que me esfuerce en ello.

Esas cosas que te cuentan solo servirán para despistarte. En tu caso nunca producirás nada que no sean manzanas y el esfuerzo del que hablas sólo servirá para que estas sean de mayor o menor tamaño. Algo que tampoco estará completamente en tus manos porque dependerá de las condiciones climáticas, del agua disponible, de que las plagas estén controladas, etc.

– Parece que deseas fastidiar a todos los que no piensan como tu. Dicen que la mente es creadora de nuestra realidad, que si deseo con todas mis fuerzas producir cerezas lo conseguiré.

¿Cerezas un manzano? Me parecen ideas absurdas. No tienes que “descubrir ningún propósito” porque está claro que tu naturaleza es la de dar manzanas. Algo que harás sin dificultad cuando llegue el momento.  

-Tratas de condicionarme- dijo el joven manzano. Aquellos arbustos que crecen de forma descontrolada parecen más libres que todos vosotros juntos. Es a ellos a quien preguntaré, porque intuyo que allí está la verdad.

No te conviertas en seguidor de nadie- le dijo uno de los arbustos. ¿Quién puede decirte lo que serás más allá de ciertas apariencias exteriores que presentas? 

– El joven manzano entonces reflexionó…

Creo que ya lo entiendo, -dijo el joven a su abuelo. Tratas de hacerme ver que es absurdo que alguien me diga lo que he de ser. Es mejor dejar que se desarrollen mis aptitudes naturales para descubrirlo sin ningún esfuerzo. 

Abuelo: Y algo más debo añadir. El error es educativo, equivocarse también es un camino que confiere sabiduría. 

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