Mientras no hacemos el amor, hablemos de amor

Mientras no hacemos el amor, hablemos de amor

A la pregunta ¿qué es el amor?, Alejandro Jodorowsky ncontestó:

“A veces digo que no sé que es el amor, pero gozo de su existencia”. 

¿Hay distintos tipos de amor?

Podemos identificar: el amor corporal, el amor sexual, el amor emocional, el amor mental y el amor consciente.

El amor aparece cuando hay complementariedad en los cuatro niveles del ser. Yo me paro frente a ti y tenemos una comunicación de pensamiento, somos complementarios; tenemos una comunicación emocional, somos complementarios; tenemos una buena comunicación sexual y creativa, somos complementarios; y nuestra compañía nos agrada.

¿Cómo es el verdadero amor?

Siempre he creído que tanto las mujeres como los hombres tenemos un alma femenina y el espíritu masculino. Entonces el verdadero amor es andrógino y la verdadera pareja se hace entre cuatro, lo masculino-femenino que existe dentro del hombre y lo masculino-femenino que existe en la mujer. Ésa es la verdadera y mejor relación.

¿Qué es el amor para los sufís?

En palabras del gran poeta Rumí: “Por mucho que describamos y expliquemos el amor, cuando nos enamoramos nos avergonzamos de nuestras palabras…Al explicarlo, la razón se atasca, como un asno en el fango. ¡Nada, salvo el Amor mismo puede explicar el amor y los amantes!”
“No tenemos ni idea de lo que es el Amor: Si lo supiéramos, pasaríamos los días y las noches cantando sus alabanzas y sus nombres, de la misma manera en que lo hacen los pájaros y manifiestan las flores”

¿Hay algún cuento que ayude a comprender qué es el amor?

“El amor vuela” es una historia preciosa que nos ayuda a profundizar en lo que es el amor. Dice sasí:

Como los mayores daban demasiadas vueltas con la respuesta, las cuatro niñas decidieron preguntarle a su sabio preceptor:
-Maestro, dinos qué es el amor. Nuestros padres nos responden que lo sabremos cuando seamos mayores. ¿Acaso es algo malo?
-No es nada malo, más tampoco ellos están equivocados. No sabréis que es el amor hasta sentirlo. Pero, mientras, podemos aprender algo para reconocerlo. Mañana os daré un regalo.
Al otro día el preceptor les entregó cuatro pequeñas jaulas con un pájaro en cada una.
-Son para vosotras, pequeñas. Cuidad cada una el vuestro. Como veis, son pequeños, alegres y saben cantar. No quiero saber nada de ellos hasta que no os pregunte personalmente. Pero sobretodo que cada una cuide del suyo.
El tiempo pasó, y entre clase y clase el maestro vio que los rostros de las niñas cambiaban cada día. En sus gestos y miradas notaba alternativamente la felicidad, la preocupación, la melancolía o el júbilo; a veces todas parecían tristes o las cuatro eran una expresión de alegría. Cuchicheaban entre ellas y era evidente que se morían por contarle algo. Tras un par de meses, en los que vio en las niñas el paso de todos los sentimientos, les pidió que al día siguiente trajeran sus jaulas.
La primera en hablar fue la que parecía más contenta con el suyo. Lo había puesto en una jaula más grande, con sus pequeños columpios para saltar y tacitas de agua para beber.
-Veo que tu pajarito está muy bien acostumbrado a su nueva jaula. Está gordo y parece saludable. Más no oigo que cante, dijo el tutor.
-Es verdad. No me había dado cuenta-respondió la niña-. ¡Parece tan contento!
-Es evidente que lo quieres. El amor es cuidar a quien amamos, pero también hay que escuchar y saber qué quiere de nosotros. Posiblemente esté agradecido por lo que haces por él, aunque no estoy seguro de que esté muy a gusto, ya que por alguna razón ha dejado de cantar.
La segunda le mostró la suya, en la que el pajarillo había crecido notablemente; estaba bastante gordo y apenas podía moverse en su pequeña jaula.
-Veo que el tuyo está bien alimentado, diría que demasiado. Y tampoco canta. Parece que para ti el amor es dar en exceso, lo que a la larga no será bueno para ambos. Le has dado tanto de comer que este animalito ya no podrá salir de su jaula y tendrás que romperla si quieres liberarlo. Está incómodo y de mal humor. Míralo, lo suyo es simplemente esperar, no le has enseñado a hacer otra cosa. Haz como tu hermana, dale más espacio y menos comida. Tal vez acabe cantando para comunicarse contigo… o porque es más feliz. Tú también tendrás que aprender a observarlo: quizá quiera otra cosa.
La tercera le mostró su jaula vacía, y entre sollozos le contó que quería tanto a su mascota que cada día lo sacaba de la jaula y la tenía un rato en sus manos. Pero un día pensó que tenía frío y la cobijó bajo su abrigo, y cuando quiso darse cuenta había muerto.
-No llores, pequeña-dijo el preceptor-.A veces el amor es como un pajarillo en nuestras manos: si la abrimos demasiado echa a volar, pero si lo apretamos mucho se muere. Te regalaré otro y sabrás ahora como cuidarlo. El pobrecillo ya te ha enseñado lo más difícil del amor.
La cuarta niña también le mostró su jaula vacía, pero la expresión de su rostro no era de tristeza, sino de pícara alegría.
-¿Y tú qué me cuentas?, preguntó el sabio.
La niña le hizo un gesto y se acercó a la ventana. La abrió, sacó un puñado de granos del bolsillo y lo esparció en el alféizar. Unos segundos después, cinco o seis pajaritos se posaron allí y no dejaron ni un solo grano. Después volaron a un árbol cercano, desde donde llegó hasta la habitación un concierto de gorjeo y silbidos.
-¿Uno de esos es el tuyo? volvió a preguntar el maestro.
La niña asintió.
-El mejor amor es el que se vive en libertad. Cada amor es diferente, pero a la vez ese amor es único. Espero que lo hayas hecho porque amar a un animalito no es lo mismo que el amor entre ellos. Lo has dejado en libertad para elegir, y creo que ya ha hecho amigos y tiene pareja, pero también te quiere a su modo y te devuelve amor en su canto. Si llegas a amar así serás feliz.

¿La experiencia del amor está condicionada por el nivel de consciencia?

Una pareja se puede elegir partiendo de diferentes niveles de consciencia, hasta puede suceder que sean los árboles genealógicos de los enamorados los que tramen esa unión. El olor a clan es hipnótico para quién no conoce su poder. También se puede elegir desde cualquiera de nuestros cuatro egos y así, enamorarnos de su intelecto, de su forma de amar, de la satisfacción sexual que alcanzamos juntos, de la seguridad que nos aporta para crear juntos un nido próspero… El fin de estas parejas llega cuando uno de los dos se transforma y el otro no.

Hay otra unión que va más allá de los contratos familiares y del hambre de los egos, es la pareja que Ama con mayúsculas.

¿Qué no es amor? o ¿Actitudes incompatibles con el amor?

Una parábola puede explicarlo:
El sol y el viento discutían para ver quién era el más fuerte.
El viento decía: ¿Ves aquel anciano envuelto en una capa? Te apuesto a que le haré quitar la capa más rápido que tú.

Se ocultó el sol tras una nube y comenzó a soplar el viento cada vez con más fuerza, hasta ser casi un ciclón, pero cuanto más soplaba tanto más se envolvía el hombre en la capa. Por fin el viento se calmó y se declaró vencido.

Y entonces salió el sol y sonrió benignamente sobre el anciano. No pasó mucho tiempo hasta que el anciano, acalorado por la tibieza del sol, se quitó la capa.
El sol demostró entonces al viento que la suavidad y el amor de los abrazos son más poderosos que la furia y la fuerza.

Actitudes incompatibles con el amor son el afán de poseer, los celos, la agresividad, la dependencia, la dominación la exigencia…

Centrándonos en el amor de pareja, ¿qué características podrían definir al “amor verdadero”?

¡La única pareja posible no es una simbiosis sino la colaboración de dos conciencias libres!

¿Qué se puede decir del amor desde la perspectiva del nudo incestuoso?

Dice Alejandro Jodorowsky: Siendo niños, normalmente, tenemos deseos incestuosos hacia nuestros padres, y si somos un hombre, con más intensidad hacia nuestra madre. Es lo que Sigmund Freud llamó “complejo de Edipo”. Si todo se desarrolla bien, al crecer deslizamos estos deseos hacia otras mujeres y a aquello lo llamamos “amor”. Si la madre por razones diversas, en un momento aleja a su pequeñuelo de ella, éste guarda en su corazón una herida que tardará muchos años en cicatrizar. El niño herido, decepcionado, colérico, permanece en el inconsciente del adulto y cada vez que este decide emparejarse con una mujer, toma posesión de su mente y le hace revivir lo sentimientos infantiles de abandono. Experimentamos un delirio proyectivo: las mujeres de las que te enamoras son sólo pantallas donde proyectas a tu madre.

Seleccionamos 10 definiciones de amor que resuenan:

1.- “El amor que entregamos es el único amor que conservamos. La única manera de retener el amor es darlo” Elbert Hubbard
2.- “El encuentro entre dos personas es como el contacto entre dos sustancias químicas: si se produce una reacción, las dos se transforman”. Carl Jung
3.- “Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no conoce, no puede hacer. Quien comprende, también ama, observa, ve… cuanto mayor es el conocimiento, más grande es el amor.” Paracelso.
4.- “Ama hasta convertirte en lo amado, es más, hasta convertirte en el amor” Facundo Cabral
5.- “El amor es el arquitecto del universo” Hesiodo
6.- “No existe el amor, sino las pruebas de amor, y la prueba de amor a aquel que amamos, es dejarlo vivir libremente” Anónimo.
7.- “El amor es lo único que crece cuando se reparte”. Antoine De Saint Exupery
8.-”El amor no es sólo un sentimiento. Es también un arte.”Honoré De Balzac
9.- “El amor no está en el otro, está dentro de nosotros mismos; nosotros lo despertamos. Pero para que despierte necesitamos del otro.” Paulo Coelho
10.- “El amor es la más alta forma posible de lo erótico, como la más profunda penetración posible en la textura personal de la otra parte, la vinculación con algo espiritual.” Víctor Frankl

Hablaremos también del amor en el taller (27-28 de agosto, México): “Del yo al Nosotros. Una vía hacia la pareja consciente”

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