Silencio maestro

Silencio maestro
Hay un silencio que procede del desacuerdo con el mundo,
y otro silencio que es el mundo mismo.
Tomados en su significado más hondo,
ambos constituyen una forma de audición,
un fijar el oído a la consciencia para discernir
qué nos escinde de cuanto nos rodea,
qué nos separa de lo que somos. […]
El silencio no puede concebirse como
una oposición de la palabra […].
Es, antes que otra cosa, un estado mental,
un mirador que permite captar
toda la amplitud de nuestro límite
y, sin embargo, no padecerlo como línea última.
Estar sosegado en lo limitado es tarea del silencio.
Ramón Andrés
Leído en SINCRONÍA
Imagen: Manuel Felguérez

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