Fiestas y felicitaciones

Fiestas y felicitaciones

“Las fiestas son exaltaciones generales de tipo universal, las felicitaciones lo son de tipo particular,

en las que el individuo ha vencido un ciclo.”

Demetrio Santos.

Apunta Demetrio Santos que es probable que de los fastos haya surgido la palabra “fiesta”. No en el sentido de descanso, tal y como ahora lo entendemos, sino que lo que celebramos es que hemos superado un ciclo. Una vuelta más alrededor del Sol, un múltiplo de este ciclo fundamental, etc.

En nuestra sociedad consumista también proliferan las celebraciones inventadas con propósitos comerciales junto con otras que van perdiendo su esencia para convertirse en otra cosa.

Planteamos diez autoafirmaciones para vivir cualquier fiesta desde el Ser y no desde el ego.

-Reuniones de compromiso.

Me doy permiso para acudir o no acudir a ellas. En beneficio de la coherencia interna, decidiré en cada momento las opciones más saludables y las más alineadas con lo que hoy soy y siento.

-Regalos y compras (aplicables a cualquier celebración).

Las compras de regalos las guiará el corazón no una creencia o exigencia de compromiso. Recordaré el mantra “menos es más” y me alejaré de la desmesura para la que la sociedad consumista pretende programarnos en determinadas fechas.

-Exceso de comidas.

Disfrutaré de cada alimento, estando presente durante las comidas, dándome cuenta de lo que da bienestar a mi cuerpo por sus cualidades y por cantidades ingeridas.

-Exceso de bebidas alcohólicas.

Decidiré de manera consciente si tomar o no tomar alcohol y en qué cantidad, atendiendo a lo que a mi cuerpo y a mi mente le beneficia. Recordaré las nefastas consecuencias que trae la estrategia de intoxicarse como modo de calmarse o anestesiar las emociones.

-Expectativas de diversión y felicidad.

Fluiré con lo que vaya sucediendo en cada momento de cualquier fiesta, estando presente, sin juicio ni expectativas desmesuradas.

-Abandono mis rutinas saludables.

Mantendré un equilibrio sano, decidiendo desde el Ser, entre continuar practicando mis rutinas saludables (meditación, deporte, lectura, cuidados personales, actividades creativas, etc) y modificar algunas por adaptarme a lo que las circunstancias me pidan.

-Exigir a los demás vivir cualquier fiesta a mi modo.

Si no coincidimos, respetaré las costumbres de las personas de mi entorno en estas fechas, sin juzgarlos ni criticarlos, del mismo modo que pediré que me respeten a mí.

-Vivir en la nostalgia.

Focalizaré mi atención en el presente y en lo que hoy sucede y siento con las personas que amo, dejando de poner un punto de atención constante en los seres queridos que ya no están o en los tiempos pasados.

-Repetir costumbres por compromiso.

Me daré permiso para salirme del guión y abandonar hábitos para los que he estado programado por la familia y la sociedad, en especial los que sienta como tóxicos e insanos.

-Redefinir cualquier fiesta.

Diré adiós a creencias caducas. Viviré las fiestas atendiendo a mis necesidades y a las de los que hoy amo. Festejaré con consciencia el significado que para mí tienen hoy

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