El ego de un hombre se puede comprar.

El ego de un hombre se puede comprar.

En nuestros parlamentos las mujeres tienen el papel principal. Creemos que las mujeres tienen un mejor entendimiento de cómo defender y cuidar a sus hijos, a sus nietos, e incluso a nosotros, sus maridos. Cualquier decisión se debe tomar desde lo femenino y lo masculino.

Pero ustedes son fuertes y robustos.

La fortaleza no está en los músculos. Hace muchos años los ingleses vinieron a nuestras tierras, todos eran hombres, y observamos que tenían el ego muy desarrollado.

Con ese ego los sometieron.

El ego de un hombre se puede comprar. Nos sorprendieron con su manera de actuar, porque nosotros aprendemos la importancia del amor, la confianza y la verdad, que son principios femeninos.

En mi comunidad, de niños nos enseñan que tenemos dos cosas esenciales: la vida y la muerte; y que todo lo que hagamos en nuestra vida nos tiene que guiar a la aceptación de la muerte.

¿En qué cree usted?

Todo lo que existe en la vida se tiene que celebrar, incluida la muerte. Tenemos un maravilloso tiempo, disfrutémoslo, y preparémonos para aceptar todo lo que nos sucede. Es sencillo.

No tanto.

Quienes tenemos el don de sanar, sanemos; y los que tienen el don de enseñar, que enseñen. No necesitamos un certificado para ello. Enseñamos a nuestra gente a realizar viajes astrales, a mover sus energías, las aguas internas; un poder que todavía hoy asustaría a los blancos.

¿Han hecho buen uso de ese poder?

Hemos participado en las guerras de los europeos, y ese es un mal uso.

No hay nación mejor que otra, todos tenemos la misma memoria, pero muchas naciones llevan tanto tiempo bajo el dominio de dogmas religiosos que han olvidado lo que significa ser libres. Sin embargo, algún día todos recordaremos y cuidaremos de la libertad de todo.

Fuente: La Vanguardia. Breve extracto de una entrevista con Te Porohau, chamán maorí waitaha y monje budista.

 

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