Mira hacia tu mundo interior, un bosque iluminado.

Mira hacia tu mundo interior, un bosque iluminado.

Daniel Siegel: Si no tenemos la oportunidad de tener una conversación con la gente que realmente está cerca de nosotros, o con los padres mientras somos niños, acerca de nuestro mundo interno, éste resulta ser como un bosque oscuro y simplemente uno lo evitará. Es decir, se quedará donde hay luz. En este caso, la luz es sólo la conducta superficial, no las emociones detrás del comportamiento. De tal modo, cuando este niño se vuelve adolescente y luego adulto, y no ha cambiado mucho en cuanto a la clase de relaciones que sostiene, una vez ya como padre o madre, la persona viene a la experiencia de crianza del niño sólo enfocada en los comportamientos de aquél, viendo la conducta pero no las pasiones que la animan. Se enfocará la atención en qué objetos o cosas puede obtener, pero no estará atento a su mundo interior. Entonces, si uno está casado con alguien así, o si alguien está escuchando esta transmisión y encuentra que precisamente es de esta manera, la buena noticia es que estos individuos, como toda las personas de las que hablaremos, pueden cambiar.

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