Credit- NASA, ESA, Hubble Heritage Team (STScI : AURA)

Una fábula útil para los que se dicen “Yo no valgo nada”

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Alejandro Jodorowsky: Cada mañana, al despertar, me lleno de alegría por estar aún vivo, encarnado en un ser humano. Que mi hogar sea un universo infinito, y que mi espíritu sea tan infinito como ese universo, es un milagro que no ceso de agradecer a ese impensable que llamamos Dios. Su energía la siento en cada ser, en cada cosa, en cada centímetro de mi cuerpo y en el centro de mi espíritu como un vertiente luminosa… Atravesé gran parte de mi vida sumergido en la tristeza, buscando el amor en los otros pero sin amarme a mí mismo. Cuando creí haber triunfado socialmente y, sin perder la habitual angustia, me envanecí, una humilde lectora de cartas me dijo: “Usted, señor, aún no se ha encontrado a sí mismo. ¡Qué lástima que se pierda ese regalo!”. Mi orgullo se sintió golpeado. Luego acepté y comencé mi búsqueda. La siguiente fábula quizás pueda ser útil para quienes sin cesar se dicen “Yo no valgo nada”:

Un violento remezón sacudió el cielo y por su causa, una estrella se desprendió y fue a caer a las profundidades del océano. El astro no era orgulloso y le daba lo mismo vivir arriba o abajo y como su explosión interna era incesante, a pesar del agua, continuó brillando como siempre. Su luz invadió la lóbrega oscuridad del fondo. Los peces pudieron, por primera vez, verse tal cual eran. Y eso no les gustó: la comparación con la estrella era inevitable y al lado de esa inmensa fuente sus cuerpos y almas parecían minúsculos. Plenos de furia y envidia, tragaron lodo y se lanzaron contra la extranjera para vomitar y cubrirla de una capa espesa que opacó su alegre resplandor. La estrella, al verse así, olvidando que era emisaria del cielo, comenzó a despreciarse a sí misma y sintió que no valía nada puesto que la razón de su existir era alumbrar el camino de los demás. Se ocultó, inmóvil, en una cueva. Atraídos por la hediondez del barro, poco a poco fueron llegando animales repulsivos que se pegaron a ella. Esta situación duró eternidades hasta que un ser, cubierto de escamas negras, entró en el refugio para descubrir parte de su cuerpo y lanzar un rayo de luz tan intenso que ahuyentó a los sucios monstruos y despertó al astro caído. “¿Quién eres tú, pez increíble, que puedes subsistir en este infierno conservando tu luminosidad?”, preguntó el pobre lucero. “¡Soy una estrella como tú. El remezón celeste me lanzó también al mar, donde me di cuenta que si mostraba todo mi esplendor, en lugar de ayudar crearía enemigos, porque el ser pequeño no soporta a los grandes valores. Si quería hacer el bien, tenía que ocultarme para que nadie se diera cuenta del origen superior de mi ayuda. ¡Ven: no creas que porque no te aman no vales! ¡No te aman porque no te pueden ver! ¿Si no hay conocimiento, cómo puede haber amor?”… La estrella sacudió el barro que la cubría, se disfrazó de monstruo marino y, disimulando su origen, partió junto con su compañero a dar un poco de luz a los negros abismos.

-El placer de pensar 60 -

Imagen:  NASAESAHubble Heritage Team (STScI / AURA)

 

supermercado

No se puede abrir un supermercado de la psicomagia.

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Con el siguiente cuento, Alejandro Jodorowsky hace una reflexión sobre la importacia de la individualidad de cada acto psicomágico… no son “productos tipo”, como los que compramos en el supermercado de la esquina. Veamos el cuento:

Mulla va a hacer unos encargos

La mujer de Nasrudin le pidió a su marido que fuera a compararle una docena de alfileres. Mulla cogió su asno para llevar la carga. Compró la docena de alfileres y los clavó en la silla. Al verle venir, su mujer, atónita, le dijo:

- ¿Por qué te has llevado el asno para traer doce alfileres? ¿Para qué tienes tu chilaba? ¡Habrías podido prenderlos en ella!

Al día siguiente, ella le pidió:

-¡Ve a comprar un poco de leña para hacer fuego! Mulla partió inmediatamente a buscarla. Al cabo de un rato, regresó con los trozos de leña cosidos en su chilaba, hecha unos andrajos. Furiosa, su mujer exclamó:

- Pero ¿Qué te ha dado? ¡Mira en qué estado están tus ropas! ¿Por qué has hecho una cosa así?

- ¿No me dijiste que tu chilaba servía para llevar la compra? Pues he seguido tu consejo, respondió Nasrudin.

Alejandro Jodorowsky: Esta historia me hace pensar en la manera en que se entiende una verdad o un consejo. De vez en cuando, cuando la gente viene a pedirme consejos, les propongo actos de psicomagia. No lo hago nunca sin antes haberles hecho hablar de su vida y de su árbol genealógico. Hasta que no tengo una buena percepción de sus dificultades y del terreno en el que éstas se presentan no les doy a hacer ningún acto consciente. Una persona que escuchó mandar hacer actos de psicomagia en varias ocasiones. Como se puso a trabajar la terapeuta y tiene poca imaginación, se hizo una lista de consejos tipos que aplica sin ningún discernimiento. Por ejemplo, a todas las mujeres que la consultan les aconseja enviar unas grandes tijeras a su madre para cortar el cordón umbilical que la une. O recomienda también a todos sus clientes que compren una muñeca, la carguen con sus pensamientos negativos y luego la tiren a la basura. Sus consejos no tienen en cuenta la particularidad de cada uno de ellos. Son estandarizados y no dan el menor resultado, ya que cuando un consejo es válido para una persona, no tiene por qué serlo por sistema para todo el mundo. No se puede abrir un supermercado de la psicomagia.

Alejandro Jodorowsky, en “La sabiduría de los cuentos”.

 

locura

¿Quién traza la línea entre cordura y locura? ¿Y por dónde la traza? ¿Y por qué? ¿Y por qué ahí y no allá?

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¿Por qué la ingresaron a usted?

Tenía brotes sinestésicos: un sonido olía, un color sonaba, las percepciones interactuaban y sentía ser Buda, ser Jesús…

“La única diferencia entre un loco y yo es que yo no estoy loco”, que decía Dalí.

Un loco es un hipersensible al que le duele la realidad hasta lo insoportable.

¿El arte ayuda?

Sí. Muchos pintores, escritores, poetas, músicos, cantantes, filósofos –¡Nietzsche!–, artistas… podrían ser encerrados (y a veces lo fueron), pero con prestigio, poder, carisma o dinero, te llaman excéntrico, te perdonan y te respetan. Si no… ¡te encierran!

¿Se sufre en un psiquiátrico?

Un psiquiátrico es una casa de torturas. Te tratan como a un escombro.

Me han etiquetado, y eso conlleva fármacos, y el Estado paga a la industria farmacéutica por mis fármacos…: ¡qué gran negocio! Psiquiatrizan ya a niños, que seguirán estándolo hasta la vejez… ¡Jugada redonda!

¿Y cuál es la alternativa?

Tratamientos psicológicos para dilucidar el origen de mi conducta, para comprenderla. Pero eso… implica demasiados esfuerzos.

¿La locura se cura?

En muchas culturas, al loco se le escucha: se acepta que accede a otra comprensión de la realidad, a una lucidez. Y es el chamán, es el oráculo. Pero aquí no: ¡aquí da miedo!

¿Cómo le ayuda la poesía?

¡Es mi mejor refugio! El poeta puede decir “la luna me mira” o “la noche me habla” sin que por ello le encierren… La poesía es vecina de la locura, pero como es sólo poesía… no te encierran, ja, ja. ¡Es mi mejor terapia!

¿La poesía puede sanarnos?

Alivia mucho ver fuera de ti lo que antes estuvo dentro. Ahí puedo hablar con todo detalle y sin pudores del sexo, el dolor, la muerte, el insomnio, la locura, la risa…

¿La risa?

Yo me río de las cosas terribles que me han pasado, y eso me ayuda. El humor redime.

¿Y qué es lo importante de la vida?

Sentir que amas y sentirte amada

Extracto de una entrevista con Cristina, más conocida como Princesa Inca, poeta, soñadora psiquiatrizada. Fuente: La Vanguardia.

Imagen: Simon Procter

acariciar

Alejandro Jodorowsky: “HAY QUE ACARICIAR A LA PAREJA EN LA NOCHE, ANTES DE DORMIR, Y AL DESPERTARSE. EL MUNDO MARCHARÁ MARAVILLOSAMENTE”

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Alejandro Jodorowsky: “La caricia es esencial, no todas las caricias tienen que ser sexuales, pueden ser simpáticas, de compañía…”

Apunta un consejo práctico: Por las noches y por las mañanas acariciar a la pareja.

Como desarrollar la capacidad de abrazar y acariciar al otro